Libros de viaje para celebrar el día del libro
Cultura

20 libros de viaje para viajar desde casa

Me gusta mucho viajar y escribir, pero no tendría sentido y nada sería igual si no leyera. Leer relatos de viaje, historias de grandes viajes es también viajar. Por eso quiero hacerles una propuesta o mejor dicho, 20 propuestas para escapar, huir, dar un paseo o incluso teletransportarnos con 20 libros de viaje.

Cuando comencé a leer cada vez más historias de viaje, agradecí las reseñas, porque como dice la frase de Henry David Thoreau, “lee los buenos libros primero; lo más seguro es que no alcances a leerlos todos. Espero que te guste esta gran selección que incluye reseñas.

20 libros de viaje, una propuesta de Viaje con Escalas

20 libros de viaje
¿Buscando lecturas para viajar? Te tengo 20 buenísimas propuestas de 20 libros de viaje.

Los desiertos de Sonora, VV.AA., Altaïr:  Un especial con el que la revista Altaïr que celebró su tercer aniversario con detectives salvajes. En concreto, ese espacio geográfico que el chileno, mexicano y catalán como apátrida, convirtió en mito: los desiertos de Sonora. Una edición cuidada y doscientas páginas desde las que aproximarse al noroeste de México, a la vida y a la obra de Roberto Bolaño. Todo un viaje; por lo tanto, no se vuelve igual que cuando uno partió. Entrevistamos a Paty Godoy y esto nos contó de su viaje.

Cuba en la encrucijada, coord. Leila Guerriero, Debate: ¿Cuántas formas hay de explicar un lugar? En concreto, ¿de cuántas maneras se puede contar Cuba? Pues, como mínimo, de doce. Estas: las doce crónicas que la periodista Leila Guerriero –para la que viajar para contar hoy en día es un anocronismo en el que hay que insistir– ha edita para este volumen. Cuba continúa mientras cambia. Cada cronista que participa esparce al vuelo de nuestra lectura claves, ideas, datos, vivencias, sobre todo, con las que hacernos cierta idea, no de dónde está Cuba, sino dónde se encuentran los cubanos. 

“Crónica Japonesa”, Nicolas Bouvier, ed. La línea del Horizonte: Leer a Nicolas Bouvier es una delicia. La mirada de fotógrafo se convierte en una capacidad asombrosa para describir Japón. Una prosa elegante y exacta, aventura y humor, hacen de este libro una lectura que se disfruta a cada página y que se encuadra en lo mejor de la literatura de viajes del siglo pasado. El viaje en su forma más bella.

La España vacía”, Sergio del Molino, ed. Turner: “Viaje por un país que nunca fue”. Sergio del Molino nos descubre zonas de España, en Aragón y Castilla, con densidades de población que ni Siberia: todos han dejado el campo para irse a la ciudad. Hay ensayo, hay parte testimonial, hay relato de viaje y hay una estupenda prosa para demostrar que España es un país exótico que no aparece en Google.

Barcelona, libro de los pasajes, Jorge Carrión, Galaxia Gutenberg: En esta ocasión, no estamos ante la fórmula de “escritor llega a ciudad”, sino que Jorge Carrión –también Jordi Carrión– ha escogido Barcelona para vivir. En la presentación del libro, el editor, Joan Tarrida, dijo que estos pasajes eran lo mejor que el autor había escrito a día de hoy. De nuevo, un título difícil de clasificar, una novela sin ficción, tal vez. Fragmentos, citas, algo de crónica personal, rodeos y atajos, con los que explicar todas las formas que alcanza Barcelona. Un paseo para intentar comprender la ciudad en la que vivimos y las ciudades en general.  Aquí una entrevista con Jorge Carrión para Viaje con Escalas

“Conocer Irán”, Patricia Almarcegui (ed Fórcola) “¿Cómo escribir sobre el final del viaje?”. Es lo que tiene Patricia Almarcegui, que es capaz de explicar con la misma soltura Irán y sus sentimientos, las emociones verdaderas, como viajera. A través de esta recopilación de distintos artículos sobre el país, podemos alcanzar algunas de las notas más íntimas de sus viajes, esas que escribe en un cuaderno gris. Por ejemplo esta: “No deseo volver a pasar tantos días sola: no tiene sentido”.

“Viajar ligero”, Gabriele Romagnoli, ed. Ático: ¿Qué equipaje hace falta para viajar? Pero más importante, ¿qué equipaje hace falta para ese viaje fundamental que es la vida? Gabriele Romagnoli lo tiene muy claro: solo el equipaje de mano. Y no, no es que se me haya colado un libro de autoayuda en esta lista viajera. Se trata de que viajar es también reflexionar. El periodista italiano debe saber mucho sobre equipajes vitales. No obstante, estuvo en su propio funeral, en Corea del Sur. La anécdota abre este texto y se suma a otras muchas que no dejan de sorprender constantemente. Es un libro breve; pero intenso. Perfecto para nuestro equipaje de mano.

“Carreteras azules”, William Least Heat-Moon (Capitán Swing)
Una camioneta Ford de 1975 y ocultos bajo el salpicadero todo sus ahorros, 428 dólares. Dejaba atrás un despido y el fracaso de un matrimonio. Así fue como William Least Heat-Moon rodó por la América más profunda en los años 80. Era eso o explotar. 13.000 millas por carreteras secundarias, las “Blue Highways” de los viejos mapas de carreteras de Estados Unidos. Alguien que finaliza un viaje así siempre tiene a mano un buen puñado de consejos. Como ejemplo: “Si el recuerdo pesa demasiado, concéntrate en mirar”. Un libro de viajes al modo clásico, en el retrovisor están John Steinbeck y el inmortal Kerouac, para plantearnos si aún existen lugares donde poder perdernos.

Experiencia y pobreza: Walter Benjamin en Ibiza, 1932-1933, Vicente Valero (Periférica): “Las imágenes más bellas de este paisaje quedan remarcadas por las ventanas sin cristal de mi habitación”, quien escribió esto no fue otro que Walter Benjamin. Lo hizo el 24 de julio de 1933, durante su segunda estancia en Ibiza. Ahora el poeta ibicenco Vicente Valero reproduce las vivencias de Walter Benjamin en sus dos etapas en la isla, en 1932 y 1933. Lo hace mediante cartas y postales del filósofo; pero, sobre todo, con el testimonio de otros que lo acompañaron. El libro es una oportunidad de ver la isla más turística de Baleares a través de la mirada de un rebelde solitario.

“Fisiología del flâneur”, Louis Huart (Gallo Nero): Solemos aparentar que sabemos hacia dónde vamos forzados por ese rigor de eficiencia con el que parece regirse la sociedad. Voy aquí, hago esto, miro aquello, compro allí, no tengo tiempo que perder… Por eso, vale la pena volver a reivindicar los pasos ocioso del flâneur, ese caminante de las ciudades que “va, viene, vuelve otra vez y puede acabar encontrándose o muy cerca o muy lejos de su casa, según los designios del azar”. Este libro de Louis Huart fue publicado en 1841; sin embargo, tiempo después inventamos el GPS.

“Todas las historias” – Enric González (ed. RBA): Se reedita este libro que recoge los tres títulos clásicos de Enric González dedicados a tres de las grandes ciudades del mundo, Nueva York (2006), Roma (2010) y Londres (1999). En alguna parte el autor, que de esto sabe porque lleva más de 25 años deambulando por el mundo nos avisa que de libros sobre ciudades los hay de dos tipos: o historias de amor o trágicas decepciones. Por su escepticismo y su sentido del humor, su estilo, rápido, claro, y subjetivo, las crónicas que aparecen aquí recuerdan algo a las de otro viajero y periodista prodigioso, a Julio Camba, el viajero sándwich.

“El vértigo horizontal. Una ciudad llamada México”, Juan Villoro (Ed. Almadia): Ciudad de México es la vastedad hecha urbanismo. Cuando llegas a ella en autobús puedes estar llegando varias horas. Ese es el desafío que encaró Juan Villoro a la hora de hacer la crónica de su ciudad. No podía ser de otro modo que dominando la horizontalidad. El volumen reúne cuarenta crónicas escritas durante las dos últimas décadas; así que también son, de algún modo, un viaje en la propia escritura de su autor.

El turista desnudo, Lawrence Orborne, Gatopardo ediciones:  La confirmación de que por muy lejos que vayamos siempre encontraremos un tour operador queriendo vendernos la mejor experiencia vital del mundo: convertir nuestra vida, por fin, en “eso” perfecto que hemos visto tantas veces en la publicidad. El libro está plagado de anécdotas, erudición, reflexión y humor. Precisamente, sin el humor, sería difícil no revolverse incómodo cuando uno lee a Lawrence Osborne eso de que “el mundo entero es una instalación turística y el desagradable sabor a simulacro se eterniza en la boca”. 

Larga distancia, Martín Caparrós, Ed. Malpaso: Un clásico recuperado, o algo así como el spin of de Martín Caparrós. Si Lacrónica es la biblia del perfecto periodista literario, este pequeño tomo concentra los primeros trabajos del argentino en lo de contar historias. Para él, el viaje es solo la forma de contar historias: viajar para contar. Pero, también, hay algunas buenas reflexiones sobre eso que llamamos viajar: “En un viaje, en cualquier viaje, todo es gozosamente falso: ahí está, probablemente, gran parte de la felicidad y la inquietud del viaje: vivir, entre paréntesis, una ficción”. Si quieres saber más de este libro, en la revista tenemos una reseña de Larga Distancia.

Variaciones sobre Budapest, Sergi Bellver, Ed. La Línea del Horizonte: El escritor Eloy Tizón decía al reseñar este libro que a él lo que le interesa de la literatura de viajes –si es que el género existe más allá de la definición de lo que no es– no es la parte del viaje, sino la parte de la literatura. De nuevo, uno de los seleccionados aquí rompe géneros. Y es que si al viaje las fronteras le sientan mal, pues lo mismo ocurre con la literatura: esto es un cuaderno de viajes que comienza en la cocina del autor; pero es ensayo literario, diario, crónica. La fórmula “escritor llega a ciudad” sigue vigente. 

Potosí, Ander Izaguirre, Libros del K.O. : Es Premio de Euskadi al Ensayo 2017. Este libro es el resultado de varios años de trabajo cubriendo el tema de las minas bolivianas y del trabajo infantil en Bolivia. “Potosí” es el resultado de una forma de viajar y de contar que tiene mucho que ver con el periodismo literario: no hay historia en la superficie. Y en este caso es literal: Ander Izaguirre se introdujo en los túneles de las minas de Potosí y descubrió aquello que no se puede entender con un simple tour turístico. El suyo es un tour 100% real por Potosí.

Crónica jonda, Silvia Cruz, Ed. Libros del K.O.:  Da igual si no acabas de entender el flamenco porque este libro no va de eso. O no sólo de eso. El flamenco marca el ritmo, da compás; pero este libro de la periodistas freelance Silvia Cruz es mucho más, es escritura, es periodismo, es viajar por una España en crisis y machista, es irse para volver otra. La entrevistamos para la revista y estuvimos hablando de su viaje: un viaje en espiral

“Teoría del viaje”, Michel Onfray, ed. Taurus: Si miras el índice de este libro verás capítulos como “Aumentar el deseo”, “Habitar el intervalo”, “Atrapar la memoria”… Y así. El francés Michel Onfray es la muestra de que la filosofía también se puede convertir en un éxito de ventas. En esta ocasión, le ha dado por reflexionar sobre el viaje y deja perlas como: “¿En qué momento comienza realmente un viaje? Las ganas, el deseo, ciertamente, la lectura, por supuesto todo eso define el proyecto, pero ¿cuándo podemos dar por iniciado el viaje mismo?” Pues eso… A reflexionar y a viajar.

“Diablo de Timanfaya”, Gabi Martínez: comienza con un golpe en la mesa de la oficina. Nunca nada es como uno esperaba y por eso el joven Gabi Martínez dejó el trabajo y volvió caminando por Barcelona a casa una tarde de agosto –y sólo un barcelonés sabe lo que eso comporta en realidad–. En algún momento de su vida había hecho metáforas con los volcanes. Por eso que acabó viajando a las Canarias, pasando de El Hierro a La Palma, a La Gomera, Tenerife, Gran Canaria, Fuerteventura, Lanzarote e isla de Lobos. Incluso, aparece por ahí San Borondón, la errante. “Cada isla, como cada hombre, es un universo”, dice Gabi Martínez. Lee aquí la reseña completa.

París-Buenos Aires. Trazando la rayuela, Ed. Aventuras Literarias: En todo viaje, las geografías son, también, literarias. Y eso lo saben bien en la pequeña editorial asturiana Aventuras Literarias que, insisten, no hacen literatura de viajes, sino que viajan con la literatura. En esta ocasión –antes lo hicieron con  Londres y Sherlock Holmes, el Oviedo de Clarín o el Madrid de Benito Pérez Galdós– se han atrevido con Julio Cortázar y, de nuevo, les ha quedado una verdadera joya. Un viaje de Buenos Aires a París; ambas, ciudades que Julio Cortázar transitó y que le explican. 


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